21/1/15

El uso de GenoPro

Saludos chicos y chicas.

En esta ocasión os traigo otra herramienta que hemos estado utilizando y que resulta de gran utilidad no solo para el trabajo del historiador sino para uso personal. Nos referimos al programa GenoPro, una herramienta que te permite crear árboles genealógicos y genogramas con gran cantidad de interrelaciones y que resulta de gran interés tanto para reconstruir la genealogía de una familia o individuo como para ver la sucesión de personas en un cargo a lo largo del tiempo.

Aquí os dejamos una imagen de la pequeña reconstrucción que hemos hecho del poder en Roma desde Julio César a Tiberio. Aunque nosotros exponemos aquí un pequeño ejemplo, el programa permite crear extensos árboles genealógicos y puede resultar una herramienta muy atractiva para construir nuestros propios árboles genealógicos.




20/1/15

La escultura en la casa romana

La decoración escultórica dentro de las casas y jardines de ciudades como Carthago Nova constituye un elemento bastante común especialmente a partir de época imperial y con la llegada de los nuevos cánones urbanísticos impulsados por Augusto, apareciendo esculturas de mediano y pequeño tamaño para la decoración de atrios, jardines y peristilos.

Casa del Fauno en Pompeya
El tipo de esculturas de época altoimperial se caracteriza por tener una función preeminentemente ornamental y en ocasiones con un uso utilitario, como las empleadas para decorar fuentes y a través de las que surgía el agua. Algunos de los ejemplos escultóricos que decoraban las viviendas más adineradas eran las hermae con evocaciones a personajes báquicos, estatuas de ninfas, musas o esculturas de amorcillos, pudiendo encontrar algunos de los mejores ejemplos en Pompeya o Herculano, cuyos restos sepultados no se han visto afectados por el paso del tiempo del mismo modo que en Cartagena.

La representación de estos tipos escultóricos estaba destinada a crear un ambiente de reposo y tranquilidad que invitara a la conversación y al disfrute. Algunos ejemplos los encontramos en la propia Cartagena con el caso de dos estatuillas de musas recuperadas en la ladera del Monte de San José de dimensiones similares y que probablemente irían juntas  decorando una fuente, ninfeo o peristilo.

Oscillum de Atenas
Junto a estas representaciones fue también frecuente el empleo de oscillae que colgaban de los intercolumnios o en los pórticos, de formas circulares, ovaladas o cuadrangulares y con decoraciones en relieve ligadas también al ciclo báquico, variando su calidad y tamaño según las posibilidades económicas y espaciales del dueño de la casa.

En las viviendas muchas de las esculturas decorativas fueron además integrantes del mobiliario doméstico, como el caso de pequeñas estatuillas de cariátides encontradas en Cartagena, ejerciendo la función de soporte de algún tipo de mueble. 

Herma de la Calle San Cristóbal la Larga
En el caso de las hermae, eran aplicadas como complementos ornamentales del mobiliario de la casa, pero también se empleaban especialmente las hermae bifrontes para la decoración de jardines colocándose como remate de pequeños pilares exentos. Uno de los mejores ejemplos, encontrado en la calle San Cristóbal la Larga, se encuentra expuesto en el interior de la Casa de la Fortuna.

Todo estos tipos, representados en distintos tamaños y respondiendo a estilos muy variados como consecuencia de la influencia decorativa de las distintas zonas del imperio y del momento de su creación, constituyen junto con elementos zoomorfos y otras representaciones algunos de los más usuales dentro de la decoración de domus y villas.

Para más información podéis consultar: RUÍZ VALDERAS, E. (coord.), La casa romana en Carthago Nova.  Murcia, 2001.

Los dioses del hogar


El culto a los dioses constituye uno de los aspectos más destacados dentro de la sociedad romana, en la que los distintos actos del día a día se veían influenciados por la potestad divina y ante lo cual era necesario rendirles culto y propiciar su beneplácito mediante ritos y sacrificios en la búsqueda de ayuda o para aplacar su cólera. Costumbres y supersticiones eran algunos de los aspectos que caracterizaban la religión romana.


Larario doméstico de Augusta Raurica
Fuente: http://galiciaromana.blogspot.com.es
Dentro de las prácticas cultuales existían dos tipos: los cultos públicos, que estimulaban el patriotismo y el respeto al estado, y los cultos privado o del hogar, que unían estrechamente a la familia. En lo que respecta al culto en el hogar, estaba constituido por ritos periódicos, obligatorios e íntimos dirigidos por el pater familias, que actuaba como sumo sacerdote, y que tenían lugar en el lararium, un pequeño altar situado por lo general en el atrio que contaba con las imágenes de los dioses y que en el caso de la Casa de la Fortuna podemos encontrar junto al tablinum.

El culto que tenía lugar en el interior de la casa iba dirigido principalmente a tres tipos de divinidades estrechamente ligadas con la familia:


Lar de bronce del s. I
Museo Arqueológico Nacional

Dioses Lares: estas divinidades, hijos de la náyade Lara y del dios Mercurio, tenían también su vertiente pública, pero en el culto privado se encargaban de proteger la casa familiar. En los inicios del culto romano, solo existía un dios Lar que sería el protector de la familia y que contaría con un marcado carácter funerario, pero posteriormente pasaron a ser dos. 

Estos Lares eran los antepasados de la familia, fundadores de la gens, y normalmente eran representados como niños vestidos con toga y sosteniendo una cornucopia. A ellos se encomendaba la protección mediante ofrendas suntuarias o agrarias, aunque las ceremonias y ritos para hacerlo tomaban una forma distinta en cada familia.

Acciones como la bendición de la mesa antes de comer, plegarias por la salud de los hijos, estabilidad de la economía y una vida sin perturbaciones eran algunos de los motivos de devoción que la familia tenía hacia los Lares.


Dioses Penates: estos dioses eran los espíritus tutelares de los alimentos de la familia y estaban relacionados con el sustento familiar, teniendo un culto similar al de los Lares en el que se les ofrecían las primeras producciones del campo. 


Dios familiar
Museo Arqueológico de Cartagena
Estas divinidades, a diferencia de los Lares, no son concebidas necesariamente como divinidades masculinas, representándoles en ocasiones como los Dioscuros o como otras deidades de la casa. En los ritos dedicados a los Penates se solía utilizar la sal por sus propiedades de preservación y en el momento de consagrar el alimento se lanzaba una porción al fuego del hogar.

Dioses Manes: los dioses Manes eran entendidos como los espíritus de los muertos que rodaban el hogar y amenazaban la tranquilidad familiar, por lo que era necesario llevar a cabo una serie de ritos para tranquilizarlos y ahuyentarlos.

Genio: por último, esta divinidad doméstica asumía la protección de cada uno de los integrantes de la familia, naciendo y muriendo junto a la persona y adoptando sus rasgos físicos, existiendo por tanto uno para cada uno de las personas que formaban la familia. El culto tenía preponderancia en el Genio del pater, dado que su celebración se realizaba el día del nacimiento de este.


Me gusta

Translate